El turismo es una de las bases principales de la economía de España. En décadas anteriores se promocionaba casi exclusivamente el turismo de sol y playa, a lo que contribuía un clima bastante más cálido y soleado que el de otros países europeos. Las temperaturas en verano suelen variar entre los 20 y los 40º o más, y muchas regiones tienen más de 300 días de sol al año, con veranos generalmente secos.
El norte de España tiene un clima más frío y húmedo. Hay muchos acantilados, pero también playas tranquilas y apartadas. El turismo rural en estas regiones es una alternativa a las principales atracciones turísticas de sol y playa del sur de España gracias a la belleza de la geografía y la variada y rica gastronomía.
Además, España posee, junto con Italia, el mayor número de lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO del mundo, sumando un total de 41.
España es el segundo país del mundo que recibe más turistas extranjeros, según datos de la Organización Mundial del Turismo, tan sólo por detrás de Francia, y disfruta de una cuota del 7% del turismo mundial, por delante de Estados Unidos e Italia.
Más de la mitad del turismo extranjero en España procede de tan sólo tres países: el Reino Unido, Alemania y Francia. Otros países o áreas de las que proceden un número importante de turistas son Italia, los países nórdicos, Benelux, Portugal, Irlanda, Suiza y Estados Unidos. |